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Testimonios

Una aventura genial

Mariana González, maestra, y Germán Iramendi, funcionario bancario, Uruguay

1 de diciembre de 2002

San Josemaría es el “culpable” de haber convertido nuestra vida de novios primero, y de casados ahora, en una “aventura genial”.

Durante el noviazgo seguimos su consejo, “que os queráis, que os tratéis, que os conozcáis; os digo que os respetéis mutuamente, como si cada uno fuera un tesoro que pertenece al otro...”. Es cierto que vivir el noviazgo limpiamente cuesta, pero ¡vale la pena! Hay que aprovechar ese tiempo para hablar. ¿Y de qué hablar? De todo y de nada, de lo importante y de lo trivial, así después de la luna de miel uno no tiene “sorpresas”. Si los novios, en vez de hablar, emplean ese tiempo en manifestaciones de afecto propias del matrimonio probablemente no lleguen a conocerse bien. Era lindísimo pasar horas hablando de nuestro futuro juntos: dónde viviríamos, cuántos hijos tendríamos, cómo los educaríamos. Hablamos incluso de colegios, y hasta tratábamos de predecir cómo sería la convivencia diaria, en qué debería ceder cada uno, en qué cambiar, y muchas cosas más. Procuramos también conocer los defectos del otro para que como decía el Padre “¡...que améis todos los defectos mutuos que no son ofensa a Dios!”.

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Mi armadura se fue desmoronando

Lucía Vanrell, estudiante, Uruguay

1 de diciembre de 2002

Mi nombre es Lucía Vanrell, tengo 20 años y soy estudiante de Bioquímica en la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República uruguaya. Pertenezco a una familia de fuerte tradición católica, pero después de haber tomado la Primera Comunión, al entrar en la adolescencia, comencé a separarme de Dios.

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Me di cuenta que podía ser buen cristiano, hincha de Peñarol y político colorado

Jorge Barrera, abogado y político, Uruguay

1 de diciembre de 2002

Debo reconocer que por formación familiar siempre fui muy idealista. Viví, nací y crecí con la política y por tanto la discusión de ideas era un tema central. Siempre me consideré un idealista y por tanto defiendo la convicción que me fuera inculcada por mis padres de que la vida tiene sentido si uno se la juega por un ideal.

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El gol se lo dedicaba a Dios

Ignacio González, futbolista profesional y estudiante, Uruguay

1 de diciembre de 2002

Al fútbol se podría decir que jugué desde siempre, desde que puedo caminar. Mi padre me motivó mucho porque es gran deportista y fanático del fútbol. Jugué al baby-fútbol en el Club Poco Sitio y también en los campeonatos intercolegiales con la camiseta de Monte VI, la institución educativa en que cursé mis estudios. Siempre me encantó ese deporte y en 1992 junto a unos amigos me presenté en Danubio para probarme: me aceptaron y en el año 93 arranqué jugando en la séptima división.

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Los sábados por la mañana, catequesis

Marcelo Sheppard, estudiante universitario, Uruguay

1 de noviembre de 2002

Algunos bachilleres acuden cada semana a barrios marginales de Montevideo a enseñar el catecismo a niños y adolescentes. A la vuelta del tiempo, además de recordar anécdotas, se dan cuenta que los más favorecidos son ellos mismos.

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Poner amor hasta la última piedra

Regina N. Eya, profesora de Psicología en la “Enugu State University”, Enugu, Nigeria

10 de octubre de 2002

El secreto para hacer un trabajo lo mejor posible es el amor con que lo empiezo, lo continúo y lo acabo y el amor con que lo ofrezco; y ésta es tarea de cada día. Sé que Dios me ve y es testimonio de mi esfuerzo. En mi despacho uso pequeños objetos -un crucifijo, una imagen de la Virgen, etc.- que me ayuden a acordarme de Dios y a rectificar frecuentemente la intención, a afrontar problemas en la relación con un colega o la fatiga extraordinaria. Rectificar la intención es necesario para completar el trabajo hasta el final, hasta la última piedra.

Mons. Adam Exner, Arzobispo emérito de Vancouver, Canadá

Dejó que Dios fuera su conductor y guía

9 de octubre de 2002

Desde joven, y a lo largo de toda su vida, Josemaría Escrivá de Balaguer dejó gustoso que Dios guiara y modelase su vida. Y siempre, el tema de su oración fue: “Permite que, lo que tú desees y yo no, ocurra”. No planificó su vida: dejó que Dios fuera su conductor y guía.

Ser cada día mejores padres

Vittorio Anniballi, padre de 7 hijos, Roma, Italia

6 de octubre de 2002

Pero, ¿quién ha dicho que una familia numerosa debe ser necesariamente un peso o una limitación de la propia libertad? Vittorio Anniballi va contracorriente y explica como ha encontrado la felicidad gracias a su mujer, Maria Rita y a sus siete hijos.

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Si quieres hacer cualquier cosa, debes hacerlo a lo grande

Mary Hamm, Directora ejecutiva del Centro Tepeyac para madres jóvenes, esposa y madre de 12 hijos.

6 de octubre de 2002

Cuando la gente me pregunta cuántos hijos tengo, suelo responder que doce, más dos “non-profit”: en el fondo, trabajar en una organización “non-profit” es como tener un hijo más. Esto es algo que he aprendido gracias a Josemaría Escrivá de Balaguer y al Opus Dei.

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¡Llegar al cielo pintando!

Paola Grossi Gondi, pintora, Italia

6 de octubre de 2002

La obra de un artista –explica Paola- es el espejo de sus pensamientos y de sus esperanzas personales. El artista indaga en la realidad que le envuelve, buscando respuestas y verdades. Personalmente, en mi pintura, trato de reflejar algo que siempre me ha impactado: los detalles. Mis cuadros tienen un marco estrecho y bien delimitado sobre un espacio pequeño. A menudo se trata de espacios cotidianos, vistos en situaciones de gran normalidad. Por ejemplo, una persona caminando por la calle u observando el interior de una habitación.

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No hay motivo para la tristeza

Pierluigi Bartolomei, profesor y padre, Roma

6 de octubre de 2002

Josemaría Escrivá de Balaguer era un hombre alegre. Para darse cuenta de esto, basta ver las películas de sus encuentros con la gente, durante los que siempre estaba dispuesto a regalar una sonrisa y una esperanza. Pero, ¿cuál es el secreto de su constante buen humor? Lo desvela Pierluigi Bartolomei, profesor en la Escuela de Formación del Centro Elis de Roma.

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Servir a la Iglesia como ella quiere ser servida

Angela Solferino, abogado del Tribunal Apostólico de la Rota Romana, Italia

6 de octubre de 2002

“Conocí mejor el Opus Dei en 1988 después de haberme inscrito en la facultad de Derecho Canónico de la Universidad Pontificia de la Santa Cruz. Frecuentándola, me di cuenta de que de que cada curso se hacía referencia con mucha coherencia y respeto a todo lo que provenía de la doctrina y del Magisterio”

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Incendiar el mundo con una vida nueva

Nadine Chirizzi y Bruno Mastroianni, Roma, Italia

6 de octubre de 2002

Los jóvenes han estado siempre en el corazón de Josemaría Escrivá de Balaguer. El Fundador del Opus Dei veía en ellos una gran esperanza, una llama para incendiar el mundo de vida nueva.

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Conocí a un hombre que sabía amar

Marlies Kücking, filóloga, Alemania

6 de octubre de 2002

“En los años que han transcurrido desde su dies natalis, el 26 de junio de 1975, muchas personas se habrán preguntado por el «secreto» de su vida: ¿por qué arrastraba tanto? ¿por qué despertaba en las personas que le escuchaban, que leían y leen sus escritos, deseos de volver a Dios, de tratarle como a un Padre, como a un Amigo, como al Amor..., de acercarle almas? Sólo cabe una respuesta, san Josemaría Escrivá arrastraba, ciertamente, por la personalidad fuerte que sin duda tenía, pero mucho más por el amor de Dios que llenaba su vida.”

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Mons. Ricardo Blázquez, Obispo de Bilbao, España

Hacer fecunda nuestra existencia

2 de octubre de 2002

El nos ha enseñado con su vida, palabra y escritos que el trabajo no es sólo una forma penosa de ganar el pan de cada día, sino también una actividad humana que se convierte en “obra de Dios” por su gracia. El trabajo es un lugar excelente donde el Señor viene a nuestro encuentro para revelarnos su rostro y hacer fecunda, también cristianamente, nuestra existencia.